Si yo tuviera un deseo, será limpiar el planeta de tanta basura. A la mejor es un sueño medio loco, pero todo comienza con un sueño. En todos mis viajes yo he visto lugares con montones de basura en las calles y las playas, pero a unos kilómetros más lejos se encuentran las playas limpias con contenedores públicas. ¿Cómo es que la educación se salto un pueblito entero? O más importante, ¿Cómo enseñar los pueblos olvidados ser consciente de su medio ambiente?
De hecho, no es de tanta ayuda venir a un pueblo extranjero y recoger todo su tiradero. Regala un pescado y el hombre come bien una vez. Enséñaselo pescar, y nunca quedará con hambre. O es decir que la única manera para ayudar esta situación es educar la gente. Hay que ser creativa con esa educación porque mucha gente ya tiene sus maneras y lo más difícil es cambiarlas. Mi esposo y yo nos preguntábamos ¿Cómo enseñamos al público lo que está pasando realmente aquí en nuestro pueblo? Necesitábamos algo muy impresionante.
Con un grupo de amigos nos pusimos hacer el trabajo. Fuimos a recoger botellas de plástico de la playa en frente la casa en donde vivíamos. Después de cinco cargas de botellas parecía una montaña de basura. ¡De una playita de un kilometro de largo habíamos coleccionado más que mil botellas! Con alambre las armamos las “velas” de nuestro velero con puras botellas. Unos doscientos mas representaron el mar alrededor la lancha. Todo hecho de desecho.
Por la medianoche, como guerrillas batallando por la causa, fuimos al área más popular de la playita. Allí armamos “El Sexto Continente.” Al día siguiente amaneció la playa Miramar decorada con la obra. ¿Fue arte? ¿Fue educación? Claro que fue necesario- algo impresionante. Llamado El Sexto Continente por la “isla” de basura del tamaño de Texas que se encuentra flotando en el Océano Pacifico. Mucha gente acercó curiosamente para ver el fenómeno. Hasta que salió en el periódico local. La esperanza fue que la gente se dio cuenta de las condiciones de nuestra playa bonita. Con esta esperanza, mi sueño de un mundo limpio, y con muchas ganas, seguiría educando a todos que cruzan mi sendero.
