Monday, October 31, 2011

Tierras sagradas y aguas poderosos


Hay ciertos lugares en el mundo por donde corre una energía sagrada. En el valle noreste de California entre las montañas de Sierra Madre y los bosques coníferos, existe un lugar en donde el agua sale de la tierra en abundancia. Pero eso no es agua normal. Varia desde agua tibia hasta casi hirviendo y tiene un olor fuerte a sulfuro. Los aguas termales de Sierra Hot Springs tienen una larga historia desde cuando los grupos indígenas Piyout y Washoe vinieron para pasar los veranos y hacer ceremonias de limpieza espiritual.

Hoy en día la gente vienen para hacerse limpieza, que sea de mente, física, emocional, o del espíritu. Cualquier propósito que lleva, cada persona que entra la tierra sagrada trascenderá un cambio personal. Yo conocí una señora que tiene nueve años viviendo allí. Me dijo que ese lugar tiene tanta energía por la actividad geotérmica que algunas personas no pueden asimilarla. Es un lugar terapéutico, la gente viene para aliviar tensión, mala energía, y pensamientos negativos. Los que no pueden afrontar a sus demonios son los que pueden llegar hasta la locura.

Nosotros llegamos a Sierraville con otro propósito. Ella ha contratado a mi esposo hacer unas obras de arte en cambio por unas días gratis en el campamento. No sabíamos lo que nos pasaría allí. Llegamos por el mediodía en domingo. Fue un día bonito y soleado. Quitamos las botas y pusimos sandalias y camisas de manga corta para aprovechar el calor que hizo. Hicimos nuestro campamento entre los pinos al lado del riachuelo. Pero cuando nos cayó la noche empezó el frío. No era como el frío del Washington que nos acostumbramos, era un frío glacial. Me desperté por la medianoche en gritos con un dolor que me dio hasta los huesos. A pesar de mi doble pantalón y doble calcetines, no tuve sentido en los pies. Me dolían tanto las piernas pero casi no los pude mover. Empecé temblar más y más hasta que volví a dormir. Durante el resto de la noche tuve pesadillas. En los sueños yo despedí de malas memorias de mi pasado. Soñé con gente con quien traía rencor y les dije que ya no me importan. Soñé con mi trastorno de alimentación con lo que luchaba más de quince años, y lo despedí. También, soñé que alguien me robó mi bebé, mientras que el dormía en mis brazos en realidad. Yo creo que este sueño fue lo más importante de todos por qué deje todo mi pasado y al último me enfoque en la cosa más preciosa de mi vida.

Al amanecer, las ventanas de la camioneta estuvieron de puro hielo por fuera y por dentro. Los galones del agua se congelaron adentro del carro. Pero amanecimos riéndonos por aguantar la noche tan tremenda. Después de esta prueba de nuestra resistencia, salimos con una sonrisa y actitud positiva.

“Ya afronte mis demonios,” me dijo la señora, quien hace masaje y  otros tratamientos corporales, “hubo un rato que yo también pensaba que me volvía loca. Me creí esquizofrénica, pero aguanté mis voces y ya me alivié. Vine para curarme, y después de mucha transformación, yo soy la curadora.”

Todos tenemos las voces de la mente. Eso es la consciencia, u otros los llaman espíritus. Sea lo que sea, siempre tenemos que estar alertas a lo que nos dicen ya que esas voces por lo regular se transforman en nuestras acciones de nuestra vida diaria.

Al dejar este mágico lugar, salimos con un sentido de alivio y mucho mas relajados, listos para continuar nuestro viaje. No hay  nada mejor en el mundo que conocer tus demonios, enfrentarlos y salir victorioso.